Misión Abrid las puertas a Cristo

Doce jóvenes de la Pastoral Juvenil diocesana se vincularon a la misión Abrid las puertas a Cristo, programada por las parroquias de Abejorral, del 13 al 18 de septiembre de 2013, y llevaron la Buena nueva a las veredas de Pantanillo, La Labor y la cabecera municipal. Sin duda, una gran experiencia que muestra el compromiso de los jóvenes por la evangelización y que nos comparte rostros de alegría y esperanza en Jesús. A continuación se presenta el testimonio de Yeisón Milan, uno de los jóvenes que hizo parte de esta iniciativa: 

 Fue una experiencia muy bonita porque convivimos con personas muy humildes, no solo con los sacerdotes que nos recibieron excelente, sino también con las personas de las casas donde nos hospedamos.

Son personas que saben valorar sus vidas, sus hogares y sus familias. Personas que solo les interesa vivir con Dios y no vivir de cosas materiales, aprecian mucho ver a jóvenes trabajando por Cristo y lo animan a uno a seguir en ese camino. En esas personas se encuentra un cristo alegre, un cristo luchador que nunca se rinde.

Los niños, son personitas que me hicieron ver que Dios está en medio de ellos, esa alegría de verlo a uno trabajando con ellos. Reciben muy bien el trabajo que es relacionado con María y su hijo Jesús, participan de las dinámicas, de las canciones y demás actividades. Son muy felices en esos momentos y lo mas bonito es que le dicen a uno que su palabra favorita es Dios y María.

Me encantó el trabajo en Abejorral, me llevo una bonita experiencia, no solo del municipio y su gente, sino también del sacerdote que me acompañó en la misión una persona que me enseñó mucho, un gran discípulo del Señor.

Y por último, le agradezco al Señor lo bonito que es estar con Èl, caminar con Él y, sobre todo, ver que uno al lado de la naturaleza es una simple hormiguita. La naturaleza que nos regaló el señor es hermosa y la misión me hizo apreciar mucho mas la naturaleza, los paisajes.

Por eso Dios no vale la pena, Dios vale la vida.